LA DESINFECCIÓN CON OZONO ES UN SISTEMA EFICAZ, SEGURO, SOSTENIBLE Y ECONÓMICO PARA ELIMINAR VIRUS -COMO EL CAUSANTE DE LA COVID19-, BACTERIAS Y HONGOS

Desinfección con Ozono.

El ozono (O3) es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno. Es un gas que se encuentra de forma natural en capas altas de la atmósfera y se caracteriza por tener un gran poder oxidante. Este poder oxidante convierte al ozono en una solución de alta eficacia y seguridad para desinfectar, tal y como se ha utilizado durante décadas en hospitales, industria alimentaria, locales, oficinas, viviendas, etc.
La desinfección con ozono elimina patógenos mediante la oxidación de la cobertura de virus, bacterias y hongos y un amplio espectro de microorganismos, que quedan desactivados.
Nos enfocamos en la desinfección y purificación de ambientes como y superficies interiores, para la eliminación de bacterias, virus, hongos y malos olores.

¿Qué es el ozono y en qué consiste la desinfección por ozono?

El ozono (O3) es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno. Es un gas que se encuentra de forma natural en capas altas de la atmósfera y se caracteriza por tener un gran poder oxidante. Este poder oxidante convierte al ozono en una solución de alta eficacia y seguridad para desinfectar, tal y como se ha utilizado durante décadas en hospitales, industria alimentaria, oficinas, locales, vivienda, entre otros.

La desinfección con ozono elimina patógenos mediante la oxidación de la cobertura de virus, bacterias y hongos y un amplio espectro de microorganismos, que quedan desactivados.

El ozono es eficaz, en la eliminación de bacterias, virus, protozoos, nematodos, hongos, agregados celulares, esporas y quistes. Por otra parte, actúa a menor concentración y con menor tiempo de contacto que otros desinfectantes.

Una vez que esto ha ocurrido, el ozono se descompone de la misma manera que ocurre en la atmósfera de forma natural y vuelve a ser oxígeno, por lo que no deja ningún tipo de residuo químico. Esta característica unida a que su producción es in situ, hace que sea la opción más sostenible medioambientalmente.

En este proceso de desinfección, cabe destacar además que el ozono actúa como un potente desodorizante eliminando el origen de los olores desagradables.

La desinfección con ozono es un sistema eficaz, seguro, sostenible y económico para eliminar virus -como el causante de la COVID19-, bacterias y hongos

¿Cuáles son sus principales ventajas frente a otros sistemas de desinfección?

Como hemos comentado, el ozono es uno de los oxidantes más potentes de la naturaleza. Con respecto a otros desinfectantes cabe destacar su gran alcance, ya que, al ser un gas, logra llegar a todos los rincones -algo que no ocurre, por ejemplo, con desinfectantes convencionales. Además, la desinfección con ozono no daña los materiales que se tratan, por las bajas concentraciones de O3 y los bajos tiempos de exposición que son requeridos. Tampoco deja residuos químicos tras su uso y es una opción más sostenible. Cabe destacar también su eficacia como desodorizante -elimina olores indeseados

¿Cada cuánto tiempo se debe realizar la desinfección?

La frecuencia de desinfección dependerá de los siguientes factores:

  • El número de personas que convivan o compartan el espacio, ya que las personas somos vectores de transmisión de patógenos.
  • La ventilación que exista en el habitáculo.
  • El grado de desinfección necesarios, según se trate de personas de mayor o menor vulnerabilidad en caso de contagios.

Teniendo en cuenta estos factores, se puede elegir desinfectar en profundidad los espacios vacíos (eliminando el 99% de microorganismos) o tratar el aire con emisiones de ozono a baja concentración, en presencia de personas, que reducen en torno a un 80% los microorganismos del ambiente.

En este sentido, la aplicación de ozono en concentraciones bajas -por debajo de 0,05 ppm- es aconsejable de manera continuada: permite reducir la carga microbiológica en el ambiente y eliminar olores. Esta aplicación debe combinarse con una correcta ventilación y una filtración adecuada de partículas, que aseguren que la calidad del aire interior es óptima.

Por otro lado, sabiendo que las personas somos transportadores y transmisores de patógenos, es recomendable realizar también desinfecciones de choque -con concentraciones más altas- de manera periódica. Estas desinfecciones deben realizarse en ausencia de personas para asegurar la máxima seguridad y eficacia -elimina el 99% de microorganismos-.

En cualquier caso, la periodicidad dependerá de las circunstancias particulares de cada habitáculo a tratar.

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